Mitos, verdades sobre la mala memoria (I)

Posted on enero 24, 2009. Filed under: Salud, Dinero y Amor |

El olvido frecuente sobre pequeños detalles, como fechas y ubicación de las llaves, alarma a las personas mayores que temen sea síntoma de enfermedades graves, como Alzheimer, sin tener en cuenta que es parte de un proceso y cuyas deficiencias muchas veces se pueden superar con ejercicios mentales y dieta.

La memoria no es un poder lo facultad sino un proceso complejo que requiere una gran  variedad de aptitudes, por lo que no puede ser mejorada con las  simples “técnicas” de los charlatanes en busca de incautos, sino de entender este proceso en su conjunto para superar los escollos propios de la edad o insuficiencias múltiples, como las nutricionales.

No hay evidencias de que la capacidad de almacenar datos de la memoria pueda incrementarse rápidamente o que el recuerdo pueda ser mejorado mediante entrenamientos pero la habilidad para aprender puede perfeccionarse sin gran esfuerzo, mediante los procesos normales de aprendizaje, y la asociación de ideas.

Las fallas de memoria son comunes también. Algunos problemas de la memoria son graves, pero otros no lo son, por lo que este tema, cotidiano pero de enorme trascendencia en nuestras vidas, está rodeada de mitos y verdades que es necesario deshilvanar para no llegar a falsos temores ni descuidar síntomas alarmantes.

Muchas causas pueden provocar perdida de la memoria y por lo tanto ante los primeros indicios de esta es importante consultar al profesional para realizar el diagnostico indicado y el tratamiento correspondiente.

Si bien es cierto que el envejecimiento es quizás una de las causas mas frecuentes de perdida de la memoria ;otras son la depresión, las demencias (problemas graves relacionados con la memoria y el pensamiento tales como enfermedad de Alzheimer), efectos secundarios de los medicamentos, derrames, una lesión cerebral y el alcoholismo entre otras enfermedades.

Desde los 20 años

El proceso de “envejecimiento” empieza en realidad a los 20 años de edad, más o menos, cuando se empieza a perder células cerebrales, en pocos números a la vez, debido a que el organismo comienza a fabricar menos sustancias químicas de las que las que  necesitan para funcionar.

Recientes estudios  científicos estadounidenses echan por tierra la creencia de que los olvidos de los más jóvenes son sólo anécdotas, al determinar que la memoria comienza a perder vigor a partir de la segunda década de vida, según señala un informe difundido recientemente.

La sicóloga Denise Park, del Centro de Investigación Social de la Universidad de Michigan, EE.UU., aseguró que, aunque no lo noten, la memoria de los veinteañeros y treintañeros declina al mismo ritmo que la de hombres y mujeres en sus 60 o 70.  "La única diferencia es que los más jóvenes tienen más capital del que necesitan", indicó.

Pero no todo son malas noticias, pues según los investigadores la estimulación mental puede retardar el proceso a medida que envecejemos
 
"Es igual que con el sistema cardiovascular. Así como una buena dieta y el ejercicio mantienen nuestros cuerpos saludables, estimular el cerebro mejora el funcionamiento de nuestras mentes a medida que envecejemos", explicó Park.

Explicó que  la investigación también muestra que los viejos son más susceptibles a los recuerdos distorsionados que los jóvenes. Por ejemplo, los primeros recuerdan más informaciones falsas que los segundos.

Memoria reciente

Mientras más edad tenga, más se puede afectar la memoria con cambios químicos al cambiar la forma como el cerebro almacena la información y haciendo más difícil recordar la información almacenada.

De esta manera la  memoria a corto plazo y la memoria remota usualmente no son afectadas por el envejecimiento, lo que sí puede ocurrir con la reciente por lo que es  común olvidar los nombres de las personas que conoció hace poco, lo que es una dificultad leve y probablemente no sea grave.

No obstante podría ser un síntoma alarmante si existe   dificultad para recordar cómo hacer cosas que se han hecho muchas veces antes; como llegar a un sitio a donde la persona ha ido frecuentemente.

Envejecimiento

La mala memoria empieza  al perder células cerebrales, aproximadamente 1% anual, después de los veinticinco años, por lo que a los 70 años probablemente se ha perdido un 30% de su memoria, aparte de que el  organismo también fabricar menos substancias químicas de las que necesitan para funcionar. 

No obstante la mala memoria por envejecimiento ocurre solo en 20% de los casos, mientras que  el resto, o sea el 80% está relacionado  problemas de traumatismo, depresión, falta de vitaminas, enfermedades, abuso del alcohol, etc, una serie de trastornos que no tienen que ver con la edad.

Deficiencia Nutricional

La tiamina o vitamina B1 favorece la transmisión neurológica por lo que su déficit puede provocar  apatía, tristeza, depresión, irritabilidad, pérdida de memoria e inestabilidad emocional.

De otro lado el déficit de vitamina B 12 causa síndromes neurológicos con degeneración de las fibras nerviosas, desmielinización y parestesias dolorosas. Su déficit cursa con trastornos de la memoria y del humor, apatía y depresión con la aparición de una senilidad prematura.

Las deficiencias ocurren cuando el cuerpo es incapaz de utilizarla apropiadamente desde el tracto intestinal , lo que puede ser causada por la anemia perniciosa.

Debido a que la vitamina B12 proviene principalmente de los productos animales, las personas que siguen dietas vegetarianas estrictas y que no consumen huevos o productos lácteos pueden requerir suplementos de esta vitamina.

Depresión

Puede afectar en  cualquier edad, especialmente  en los ancianos (24%), inhibiendo funciones tales como la atención y la memoria, con un incremento alarmante en nuestras sociedades modernas. Se puede curar con un buen tratamiento.

Estrés

El estrés emocional o físico estimula la liberación de hormonas del estrés, como cortisol y adrenalina, que pueden matar células nerviosas cerebrales y generar perdida de memoria.

Se debe tener en cuenta que  la sobrecarga sensorial cuando una persona realiza muchas tareas a la vez o tiene muchas preocupaciones a la vez, sobrecarga el cerebro y ralentiza la memoria de corto plazo. 

Hipoglucemia

Esta afección silenciosa y generalmente en algunos casos de pacientes diabéticos se produce debido a la insuficiencia del suministro de glucosa (azúcar) a las células sanguíneas (cerebro) que la necesitan  para generar energía. 

Una concentración excesivamente baja de glucosa en la sangre provoca la muerte de células cerebrales, colapso y coma.

Otras causas

Trastornos como un traumatismo craneal grave, cirugía, accidentes vasculares cerebrales o ataques cardíacos reducen drásticamente la provisión de oxígeno que llega al cerebro, provocando la muerte de células nerviosas y amnesia cerebral.

Otro factor son las moléculas de los radicales libres que  desestabilizan a las que están a su alrededor, dando lugar a una lesión en  la barrera hematoencefálica, una membrana que separa la sangre del parenquima del sistema nervioso.

La exposición diaria a productos químicos tóxicos (alcohol, tabaco, drogas) destruye células cerebrales a un ritmo rápido.  Otros productos como aluminio (mal de alzheimer), plomo y mercurio, pueden penetrar fácilmente la barrera hematoencefalica, matando células nerviosas cerebrales.

¿Sabías que…?

La mala alimentación de una persona hace que la sangre que llega al cerebro se vuelva pesada por el colesterol y los triglicéridos, disminuyendo la cantidad de nutrientes en el cerebro, haciendo de esta una mala alimentación cerebral.

Hay condiciones clínicas que  pueden ocasionar síntomas parecidos a los de la enfermedad de Alzheimer. Las que se pueden revertir pueden estar ocasionadas por fiebre elevada, deshidratación, déficit vitamínico y mala alimentación, reacciones adversas a medicamentos, problemas de la glándula tiroides o un pequeño trauma en la cabeza.

A veces, las personas mayores presentan problemas emocionales que se pueden confundir con la demencia. La tristeza, la soledad, la preocupación o el aburrimiento pueden ser más comunes en las persones mayores que están al borde de la jubilación o que deben hacer frente a la muerte del cónyuge, un familiar o un amigo.

En la enfermedad de Alzheimer, los cambios en las células nerviosas de ciertas partes del cerebro provocan la muerte de un gran número de células. Los síntomas comienzan lentamente y van empeorando en forma constante hasta deterioros graves en la capacidad de pensamiento, de juicio y en la aptitud para desempeñar las actividades de la vida cotidiana. Llega un momento en que los pacientes necesitan asistencia total.

 

Make a Comment

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Liked it here?
Why not try sites on the blogroll...

A %d blogueros les gusta esto: