Tortícolis: contracción que puede tener causas graves

Posted on marzo 23, 2009. Filed under: Salud, Dinero y Amor |

Es una enfermedad crónica en la que los músculos del cuello se contraen involuntariamente ocasionando que la cabeza se incline hacia un lado y la barbilla apunte al lado opuesto y, en algunos casos,  uno de los hombros puede levantarse.

Las causas de la tortícolis no se encuentran bien definidas por lo que, en caso de prolongarse varios días, es  necesario investigar  el mal funcionamiento nervioso y el medio ambiente entre otros factores, incluso descartar tumores en el cuello.

El nombre tortícolis (del latín tortus collum, cuello torcido) significa inclinación o actitud viciosa de la cabeza y del cuello.

La tortícolis puede presentarse desde el nacimiento (congénita) o desarrollarse posteriormente adquirida. Los niveles van de medio a severo y generalmente progresan lentamente entre 1 a 5 años para luego estancarse.

Sin embargo, la tortícolis puede manifestarse de por vida y resultar en movimiento limitado y postura deformada.

Causas

Se  pueden incluir:

Defectos genéticos
La posición del infante durante el embarazo o al momento del parto
Lesión de la cabeza o del cuello
Daño o malfuncionamiento del sistema nervioso, específicamente de los ganglios basales, los cuales forman una profunda estructura cerebral
Problemas del oídos interno u ojos
Deformidad en los huesos o en los músculos del cuello
Tumores en la cabeza o en el cuello
Artritis en el cuello
Uso de determinados medicamentos, como: Fenotiazinas y Butirofenonas
 
Factores de Riesgo

Sexo: Femenino
Edad: Recién nacidos y niños menores de 10 años
Edad: Adultos entre 30 y 60 años
Tener familiares con tortícolis o enfermedades similares

Síntomas

Rotación e inclinación de la cabeza hacia el lado afectado
Crecimiento de los músculos del cuello, posiblemente presente desde el nacimiento
Rigidez en los músculos del cuello
Espasmos dolorosos en cuello y músculos superiores de la espalda
Rango de movimiento limitado de la cabeza y el cuello
Dolor de cabeza

Tortícolis congénita

Es el resultado del acortamiento del músculo esternocleidomastoideo. En la infancia temprana se puede sentir una masa firme, no dolorosa, en la porción media del músculo. La masa desaparece y es reemplazada con tejido fibroso. Si no se trata, puede existir una limitación permanente del movimiento del cuello. Puede haber un aplastamiento en la cabeza y la cara del lado afectado.

Existen diferentes teorías para explicar la causa de la tortícolis muscular congénita. La primera de ellas relaciona la deformidad con la posición intrauterina de la cabeza, lo que provocaría una contractura, una fibrosis y un acortamiento del músculo.

Otra versión es que podría ser producido por  un traumatismo obstétrico que provocaría un sangrado, un hematoma y una cicatrización dentro del músculo.

En todos los casos, la fibrosis y el acortamiento del músculo provocan que el cuello se incline hacia el lado lesionado y la cabeza gira en sentido contrario. Habitualmente aparece un pequeño bultito en el interior del músculo que es palpable y en ocasiones visible.

 Este bultito, en forma de oliva, se aprecia mejor a las pocas semanas de vida y desaparece hacia los 3 meses.

Tratamientos

Cada uno de los métodos descritos presentan riesgos y beneficios por lo que es importante que colabore con su médico para encontrar el que mejor le convenga. Los principales son:

Terapia física para ayudar a relajar los músculos y reducir el dolor

En algunas ocasiones, una cirugía que corte el músculo que genera la tortícolis

Medicamentos por vía oral: Anticolinérgicos, dopaminérgicas y Benzodiazepinas.

Inyecciones de la toxina botulinum, las cuales pueden debilitar o paralizar parcialmente el músculo. Esto puede ayudar a mejorar la postura del cuello. El efecto de la inyección puede durar varios meses y el tratamiento debe repetirse.

Inyecciones de alcohol o fenol para aliviar el nervio que causa la contracción muscular.

Terapia para tortícolis congénita

Consiste en ejercicios suaves de estiramiento. La cara se aleja del músculo afectado mientras la cabeza está ladeada en la dirección opuesta con el cuello extendido. Se mantiene la posición hasta contar 5 y se repite 10 veces, dos veces al día.

El bebé puede ser colocado en la cuna o en el corral de manera que anime a voltear la cabeza alejada de la deformidad para observar actividades y juguetes interesantes o favoritos.

Es importante un seguimiento a largo plazo para determinar la presencia de una forma de cabeza anormal. Quizás sea necesario un seguimiento con cirugía pediátrica para evaluar la necesidad de una moldura de la cabeza. Por favor no dude en llamar a la oficina si tiene cualquier pregunta.

¿Sabías que…?

La madre o el padre pueden notar que el niño siempre tiene la cabeza inclinada hacia el mismo lado y que tiene dificultades para girar hacia el otro lado. A veces, se puede notar un bultito en forma y tamaño de una oliva a nivel del músculo lesionado (esternocleidomastoideo) durante los 3 primeros meses de vida.

En el 75% de los casos, la inclinación de la cabeza es hacia la derecha mientras que la barbilla señala hacia la izquierda. A menudo el niño presenta una asimetría facial con un discreto aplanamiento del lado afecto, que en algunos casos puede persistir a pesar de la corrección de la tortícolis.
    
Cuando un niño presenta una deformidad del cuello conviene que sea explorado por su médico. Habrá que comprobar si se trata de una deformidad que, a pesar de su severidad, puede corregirse de forma pasiva y corresponde, por lo tanto, a una verdadera tortícolis muscular congénita.

Hay otras causas de tortícolis que conviene que el médico descarte, por ejemplo las asociadas con luxaciones rotatorias atlantoaxoideas, con hemivértebras o con alteraciones neurológicas. En los casos dudosos tendrán que solicitarse exploraciones complementarias, en especial radiografías, ecografías o una resonancia magnética.

El 20% de los niños con tortícolis muscular congénita presentan de forma asociada algún grado de luxación  de cadera. Por eso es muy importante realizar una exploración minuciosa de la cadera, incluyendo una ecografía a las 6 semanas.

En los exámenes se puede recurrir a los rayos  X y una tomografía computarizada del cuello, así como resonancia magnética.

Imagen de resonancia magnética del cuello – un examen que utiliza ondas magnéticas para tomar imágenes de las estructuras internas del cuerpo

La tortícolis postural: se presenta desde el nacimiento y desaparece en unos pocos meses. Puede asociar una deformidad de la cabeza (plagiocefalia) y/o escoliosis. No existen anomalías óseas.

La tortícolis ocular: no es detectable hasta que el niño no alcanza los
6 meses de edad, y no es fácilmente perceptible hasta que el niño no tiene 1 ó 2 años. Siempre se acompaña de estrabismo por lo que se sugiere que esta es la causa.

El tratamiento inicial para la tortícolis consiste en la realización de manipulaciones y ejercicios de estiramiento. Éstos deben hacerse con suavidad, con el niño relajado y un mínimo de 4 veces al día, repitiendo unas 20 veces cada uno de los ejercicios.

Es preferible realizar los ejercicios entre dos personas, una que haga los movimientos de la cabeza mientras que el otro estabiliza los hombros con las dos manos.

Los niños que hacia el año de edad no han respondido de forma adecuada al tratamiento o han sido diagnosticados con retraso, pueden necesitar un tratamiento quirúrgico, que consiste en un alargamiento del músculo esternocleidomastoideo.

 
 

 
 

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