Cómo cuidar a los niños de las infecciones respiratorias agudas

Posted on marzo 28, 2009. Filed under: Salud, Dinero y Amor |

Los niños menores de cinco años son los más vulnerables a padecer de Infecciones Respiratorias Agudas (IRAS), especialmente en las zonas altoandinas donde las bajas temperaturas vienen causando un alarman te porcentaje de víctimas.

Aproximadamente, 220 consultas diarias se brindan solamente en el Hospital de Emergencias Pediátricas del Ministerio de Salud (MINSA) de las cuales el 75 % corresponde a atenciones por Infecciones Respiratorias Agudas (IRA), informó Mario Salas Rojas, médico pediatra del referido nosocomio. 

Explicó que las infecciones respiratorias son el primer motivo de consulta durante todo el año, pero cuando hay un frío intenso como el que se está registrando en los últimos días en la capital, las atenciones aumentan en diez por ciento con respecto a la temporada normal.

Señaló que las IRAs leves tales como la rinofaringitis o resfrío común en menores de seis meses son las que han evidenciado un aumento significativo, pero indicó que estos casos están totalmente controlados, encontrándose epidemiológicamente en zona de seguridad. 

Reveló que semanalmente en el hospital de Emergencias Pediátricas están recibiendo 32 casos de neumonía y bronconeumonía, que son las formas más grave de Infecciones respiratorias,  

Recomendaciones

• No exagerar el abrigo, y usar prendas de algodón.

• Ingerir más líquidos.

• No automedicar antibióticos.

• Se pueden emplear analgésicos y antihistamínicos según la edad del niño.

• Ventilar las habitaciones en horas de más alta temperatura.

• Evitar que los adultos con gripe se acerquen a los niños.

Alimentación

Es importante tener en cuenta que una inadecuada alimentación incrementa el riesgo de infecciones, entre ellas las respiratorias, por lo que se debe dar lactancia materna exclusiva hasta los seis meses de edad y continuarla hasta el año junto con una dieta balanceada, porque la leche materna les proporciona defensas. 

A partir de los seis meses se debe dar, por lo menos tres veces por semana, comidas espesas que incluyan dos cucharadas de hígado, bazo, bofe, pescado o sangrecita. 

Así también lentejas, arvejas secas, habas secas, frijoles, como doble cantidad de arroz, quinua, papa, camote, cebada, trigo o yuca, en volúmenes apropiados para su edad. 

Vigile la dieta

Se recomienda incluir en la dieta del niño una fruta y una verdura, de preferencia la papaya, naranja, mandarina, mago, limón, zapallo, acelga, espinaca y zanahoria, además de leche y productos lácteos. 

Es recomendable incluir también suplementos de hierro y vitaminas A, C y D, sobre todo durante los seis primeros meses, como refuerzo de la alimentación, y hasta los dos años de edad en casos necesario. 

Líquidos

Si el niño inicia un proceso de resfrío, se debe aumenta la cantidad de líquido que ingiera a diario. 

Este líquido suplementario puede ser agua hervida tibia, jugos de frutas, infusiones de hierbas, con el objetivo de ayudar a estabilizar la temperatura y la hidratación, así como diluir las secreciones respiratorias. 

Además, es recomendable el lavado de manos, con agua y jabón, antes y después de la atención a los pequeños, con la finalidad de no transmitirle algunos microbios que pueden empeorar la enfermedad. 

Factores de riesgo

Ambientales

Contaminación ambiental dentro o fuera del hogar

Tabaquismo pasivo

Deficiente ventilación de la vivienda

Cambios bruscos de temperatura

Asistencia a lugares de concentración como teatros, cines, estancias infantiles, etc.

Contacto con personas enfermas de IRA

Individuales

Edad. La frecuencia y gravedad son mayores en menores de un año, y especialmente en los menores de dos meses de edad

Bajo peso al nacimiento

Ausencia de lactancia materna

Desnutrición

Infecciones previas

Esquema incompleto de vacunación

Carencia de vitamina A

Sociales

Hacinamiento

Piso de tierra en la vivienda

Madre con escasa escolaridad.

Agentes causales 

En los menores de 5 años, el 95% de los casos de IRA son de origen viral, a las complicaciones otitis media y neumonía se agrega la etiología bacteriana.

¿Sabías que…?

Un total de 982 mil 54 atenciones a menores de cinco años por Infecciones Respiratorias Agudas (IRA) brindaron los especialistas del Ministerio de Salud (Minsa) a nivel nacional en lo que va del año..

Estas atenciones superan en 10 mil 405 a los casos notificados en el mismo periodo del 2007 lo cual revela que las madres de familia están tomando conciencia sobre la importancia de asistir a los centros de salud para atender a sus pequeños cuando presentan algún tipo de resfrío.

Rosa Vilca Bengoa, especialista de la Dirección Ejecutiva de Salud Integral del Minsa señaló que los programas Juntos y Crecer están permitiendo el aumento de estas atenciones en los poblados más alejados de la capital, además que están garantizando las atenciones y medicamentos gratuitos. 

Sin embargo, recomendó a las madres de familia estar alerta a los signos de alarma antes de que se genere alguna complicación. 

La mejor prevención contra la neumonía es el abrigo adecuado de los niños, lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses de vida y proveerlos de una alimentación rica en vitaminas A y C. 

Otras medidas contra las IRA y sus complicaciones es completar oportunamente las vacunas que ofrece el Ministerio de Salud en forma gratuita, evitar el hacinamiento y ventilar las habitaciones de la vivienda.

Es de suma importancia la atención oportuna de la familia para el reconocimiento temprano de los signos de alarma tales como fiebre alta y tos persistente, respiración rápida (hundimiento debajo de las costillas), inapetencia para comer o lactar, sueño más de lo normal e inactividad. 

El término "aguda" no necesariamente significa gravedad, lo que quiere decir es que la dolencia se ha iniciado recientemente, es decir, hace unos pocos días, en todo caso, menos de quince días.

Cuando un microbio, sea virus o bacteria, se asienta en la nariz (fosas nasales), los senos paranasales, la garganta, amígdalas v el oído medio y la epiglotis, decimos que el paciente tiene "infección respiratoria alta".

Las vías respiratorias bajas comprenden la laringe (cuerdas vocales donde se emite la voz) y la tráquea, o sea el tubo grueso que continúa la laringe hacia abajo y que luego se bifurca en dos gruesos bronquios, uno para cada pulmón.

Cuando una infección ataca la
s vías respiratorias bajas, según el sitio, se habla de laringitis (llamada también "croup"), traqueitis, bronquitis, bronquiolitis, alveolitis o neumonitis (que es lo mismo que neumonía) y de combinaciones de éstas como son: laringotraqueobronquitis, bronconeumonía, etc.

Se puede pensar que está afectado el aparato respiratorio alto cuando el niño tiene fiebre y además hay estornudos, catarro, picazón y obstrucción nasal (rinitis), dolor de garganta espontáneo y al tragar (laringitis y amigdalitis), dolor de oído y secreción por la oreja (otitis media), dolor de la cara o la cabeza o párpados abotagados (sinusitis). La otitis y la sinusitis se consideran como complicaciones de las rinitis y laringitis. 

Cuando se dificulta botar el aire y el tórax parece inflado, quizás se trate de una Bronquiolitis, que es propia de niños menores de un año, o bien crisis de asma.

Se debe llamar al médico cuando la fiebre dura más de dos días o reaparece después de haber bajado, duele o supura el oído, el dolor de garganta es tan intenso que impide alimentarse o simplemente hay inapetencia, aparece tos húmeda (con flema) o el niño respira más rápido que lo habitual, quiere decir que la infección se está agravando y se hace necesario consultar al agente de salud más cercano. 

La situación es de extrema urgencia cuando la dificultad respiratoria es evidente y se acompaña de aleteo nasal, hundimiento debajo de las costillas y máxime si hay color azulado de los labios y uñas.

Ningún antibiótico es antitérmico, es decir, ninguno es capaz de bajar la fiebre directamente. Lo hacen cuando la enfermedad que produce la fiebre es causada por una bacteria sensible a ese antibiótico. Es, por lo tanto, un error grave dar este tipo de medicamentos cuando sé desconoce el origen de la fiebre, lo que únicamente el médico puede determinar. 

Cuando los oídos duelen en el curso de una gripe, de nada sirve aplicar gotas en los oídos y merece consulta médica porque la otitis media no tratada puede alterar definitivamente la audición.

·Nunca se debe aplicar supositorios para la fiebre, en menores de un año.

Make a Comment

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Liked it here?
Why not try sites on the blogroll...

A %d blogueros les gusta esto: